Salzillo, del barroco a la
ilustración
Más de 300 obras del escultor
murciano, Bernini, Zurbarán, Durero
o De Bussy situarán al maestro y su
influencia en el siglo XVIII en la
exposición del tricentenario de su
nacimiento
Con la ambiciosa intención de mostrar en
toda su amplitud y profundidad el
periodo comprendido entre 1700 -fecha de
la muerte de Carlos II- y 1788 -año en
que murió Carlos III-, la importancia de
la transformación social y cultural en
la obra de Salzillo y la influencia de
su trabajo en el renacimiento de un
nuevo siglo de oro, ayer se presentaron
de manera más pormenorizada las
características y contenidos de Salzillo
(1707-1783). Testigo de un siglo, magna
exposición y acto estrella del
Tricentenario de Salzillo, que plagará
la ciudad de Murcia de todo tipo de
actos culturales en 2007 para recordar,
conocer y difundir la imagen de uno de
los más destacados escultores del siglo
XVIII en España.
UN RECORRIDO CONTINUO
Arquitectura y arte
Dividida en tres secciones, la
exposición se plantea como un recorrido
continuo, no lineal, al que el público
accederá desde la entrada del Museo
Salzillo, enfrentándose al retrato que
Juan Carreño de Miranda hizo de Carlos
II, y del que se saldrá por la actual
puerta de la Iglesia de San Andrés.
1.800 metros cuadrados de exposición, en
diferentes plantas pero con total
accesibilidad para personas
minusválidas, en los que se mostrarán
más de un centenar de piezas de Salzillo
y piezas de artistas clásicos y de
contemporáneos del escultor, entre los
que se encuentran obras de Bernini,
Zurbarán, Juan Carreño de Miranda, Paolo
de Matteis, Luis Meléndez, Moliaretto,
Pedro Duque Cornejo, Durero, Luisa
Roldán, Luis Salvador Carmona, Nicolás
de Bussy o José Risueño. A estas obras
se sumarán planos, documentos históricos
nunca expuestos, joyas, bocetos de
obras, platería, mobiliario, tejidos,
objetos de culto, grabados y libros
venidos desde museos, archivos,
instituciones, monasterios, conventos,
catedrales, parroquias y colecciones
particulares de toda España, Portugal,
Alemania, Italia y Austria.
Será «un recorrido continuo pero no lineal
en el que la arquitectura juega un papel
fundamental», explicó Cristóbal Belda,
catedrático de Historia del Arte y comisario
de la muestra, que puso de relieve el
contraste arquitectónico de cada uno de los
espacios: el estilo moderno del remodelado
Museo Salzillo, la
condición de teatro barroco de la
Iglesia de Jesús, «donde se expondrán
los pasos del Viernes Santos tal cual
están ahora» y la renovada Iglesia de
San Andrés.
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Uno de los arcángeles de
Salzillo, del colegio S. Vicente de
Paúl y S. Miguel. / CARLOS MOISÉS |
| SAN MIGUEL. |
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EL ESCULTOR Y SU CIUDAD
Exposición e itinerario urbano
No estarán todas las obras de Salzillo,
sino «una selección muy exhaustiva
porque hay espacios en la ciudad, como
las iglesias de San Miguel, Santa Clara,
San Pedro o San Nicolás, con la
suficiente entidad y con un carácter
original para que se mantengan tal cual
y sean sugeridos a los visitantes como
recorridos complementarios para
comprender y explicar la unión entre
Salzillo y Murcia y conjugar la
exposición y la ciudad», aclaró Belda.
Lo que sí se expondrá en su totalidad es
el Belén de Salzillo, sus 556 piezas y
«el mejor escaparate de la sociedad
española y de la manera del escultor de
ver y entender a sus contemporáneos»,
apunta Belda, que podrá contrastarse con
un Presepe Napolitano del siglo XVIII,
«una obra excepcional de una colección
privada para establecer una
comparación».
La exposición brindará la posibilidad de
vincular a Francisco Salzillo y su obra
al escenario que la hizo posible, la
ciudad y el Reino de Murcia, e
integrarlo entre los avances y las
conquistas del siglo XVIII, del cual él
mismo fue uno de sus máximos forjadores.
CREADOR DE UN TIEMPO
Historia esculpida
De las tres secciones en las que se
dividirá la exposición, la primera, De
castillos y leones ceñida, estará
dedicada a contar al visitante cómo era
el tiempo en el que vivió el imaginero.
Una sección por la que «desfilarán todos
los acontecimientos históricos: desde la
guerra de sucesión tras la muerte de
Carlos II, una guerra civil con
implicaciones internacionales hasta la
muerte de Carlos III (1788). En todas
estas etapas históricas se intercalarán
esculturas de Salzillo para explicar su
significado al hilo de las inquietudes
de quienes las encargaban», ilustra
Cristóbal Belda.
La segunda sección, La sabia imitadora
de los dioses, se dedicará a dar a
conocer al personaje, sus claves
artísticas y técnicas. Esta segunda
etapa de la exposición desvelará «el
camino del aprendiz para lograr el
consuelo de una eterna memoria, la fama»
y pondrá de manifiesto que «el ambiente
de formación de Salzillo fue mucho más
amplio de lo que se había pensado y que
tuvo una enorme inquietud por el estudio
de la escultura clásica». Una
información que llegará a través de
libros, tratados y documentos de la
época, así como bocetos del artista, y
que pondrá de relieve la transformación
de su obra de la tradición barroca -«un
gran capítulo que se cierra con el
término de los pasos de Viernes Santo»,
detalla Belda- al nuevo espíritu
ilustrado de mediados del siglo XVIII
-«que se inicia con el Belén y al amparo
de sus mecenas y su nueva forma de ver
el mundo y el hombre», añade-.
La tercera y última sección, Belleza del
cuerpo, deleite del alma, no sólo
mostrará a Salzillo, sino a otros
artistas con mucha relación con Salzillo,
desde autores de la antigüedad que le
sirvieron de referencia y modelo, hasta
contemporáneos. Una forma de «relacionar
la obra de Salzillo con la escultura del
siglo XVIII español (su color, su
belleza sensual), con la elegancia y los
tratados de buenas maneras (de lo que es
testimonio La última cena), con la moda,
con la forma de entender la fe...». Todo
ello confrontado con los artistas de su
tiempo para valorar la aportación de su
obra al arte español de un siglo.
UNA EXPOSICIÓN PARA TODOS
Agilidad y modernidad
Para agilizar las visitas a la
exposición, que se celebrará entre el 1
de marzo y el 31 de julio de 2007, se
pondrá en marcha «por primera vez, un
sistema muy moderno y complejo», explica
Alfonso Riera, gestor cultural, que
permitirá reservar vía internet entradas
para la muestra desde cualquier punto
del mundo sin necesidad de hacer colas.
Eso sí, las reservas sólo se podrán
hacer con un máximo de 30 días de
antelación y nunca para más de seis
personas o 50 si reserva es un
colectivo. A quien no le guste hacer
planes, también podrá acudir al Museo
Salzillo para solicitar su entrada en el
día.
Además, Cristóbal Belda impartirá cursos
al personal docente para que guíe a sus
grupos escolares y habrá visitas guiadas
en grupos de 15 personas y audioguías
para alquilar. «Esperamos un éxito total
de público, calculamos que unas 500
personas por hora», dice Riera.
Entre las piezas que conformarán la
exposición se encuentran algunas nunca
expuestas como
Santa Ana y la Virgen Niña, «recién
restaurada y que creo que va a ser una
de las sorpresas de la exposición»,
matiza Belda, y Santa Ana enseña a leer
a la Virgen del convento de Santa Ana,
los querubines del Baldaquino de la
iglesia de Santa Clara, el San Miguel
del Colegio San Vicente de Paúl y San
Miguel de Cartagena, el único dibujo que
existe firmado por Salzillo de la Virgen
del Patrocinio, una custodia de plata
diseñada en 1737 y un Crucificado
asociado a su documento por el que fue
definido en la época como 'aplaudido
maestro de España'.
De las obras de otros autores, Belda
destaca el boceto de Constantino a
caballo de Bernini, «obra clave de la
muestra», el San Marcos de Zurbarán,
«por ser la festividad que conmemoraba
la batalla de Almansa, el anteojo
ecuatorial de John Dollondo, instrumento
sorprendente de finales del XVIII
realizado en Cartagena y un Presepe
Napolitano también del siglo XVIII.
2007, EL AÑO DE UN GENIO TESTIGO DE UN SIGLO
Una magna exposición rinde homenaje a
Salzillo en su tercer centenario
Conciertos, charlas, teatro, congresos y
publicaciones completan el ambicioso
programa del próximo año
El barroco español renace
en todo su esplendor. La conmemoración del
tercer centenario del nacimiento del
escultor murciano Francisco Salzillo y
Alcaraz (1707-1783) devolverá a la vida las
ya vivísimas y casi divinas obras de uno de
los autores fundamentales del arte español
del siglo XVIII. Una efeméride cultural que
ha sumado los esfuerzos de la Comunidad
Autónoma, el Ayuntamiento de Murcia, el
Ministerio de Cultura a través de la
Sociedad Estatal de Conmemoraciones, la
Fundación Cajamurcia, la Diócesis de
Cartagena, el Museo Salzillo y la Cofradía
de Nuestro Padre Jesús Nazareno, empeñados
en recuperar, restaurar y divulgar por todos
los rincones del mundo la genial obra del
artista.
2007 se convertirá en el Año Salzillo con
365 días plagados de actos. Una extensa
programación, reunida bajo el epígrafe de
Salzillo III Centenario, que incluirá ciclos
de música, conferencias, teatro, congresos y
publicaciones, y el acto estrella Salzillo
(1707-1783). Testigo de un siglo, «una magna
obra», como la definió ayer en su
presentación el presidente de la Comunidad,
Ramón Luis Valcárcel, que entre marzo y
junio próximo ofrecerá a murcianos y
visitantes «una oportunidad única -como la
califica el obispo de la Diócesis de
Cartagena, Juan Antonio Reig Plá-» para
asistir a una síntesis del siglo XVIII y
admirar casi en su totalidad la obra del
imaginero murciano y de muchos de sus
contemporáneos.
De Real importancia
A la apertura oficial de la muestra,
prevista en principio para la primavera, se
invitará a la Familia Real para que haga los
honores de inaugurarla, según anunció ayer
el presidente de la Comunidad, «como ya se
hiciera con Huellas y la Casa Pintada»,
recordó Valcárcel. «Si hay un autor que
identifique esta tierra de artistas,
especialmente de pintores y escultores, éste
es Francisco Salzillo, que la identifica con
su época y con su obra», aseguró Valcárcel
ayer, en una mesa en la que estuvo
acompañado por Carlota Álvarez Basso,
directora de Proyectos de la Sociedad
Estatal de Conmemoraciones Culturales; el
obispo de la Diócesis de Cartagena, Juan
Antonio Reig Plá; el alcalde de Murcia,
Miguel Ángel Cámara; el presidente de la
Fundación Cajamurcia y director general de
Cajamurcia, Carlos Egea Krauel; y el
presidente de la Real Cofradía de Nuestro
Padre Jesús Nazareno, Rafael Cebrián. No
quisieron perderse el acontecimiento los
responsables de Turismo -el consejero José
Pablo Ruiz Abellán, su director general,
Francisco Valdés, y la directora general de
Promoción Turística, Elena García
Cartagena-, los responsables de la cultura
regional y local -el consejero Juan Ramón
Medina Precioso; el director general, José
Miguel Noguera, y el concejal Antonio
González Barnés-, la directora del Museo
Salzillo, María Teresa Marín, y
representantes de la Fundación Cajamurcia
-el director José Moreno y el subdirector
Pascual Martínez-, entre otras
personalidades y autoridades.
Con un presupuesto de «casi tres millones de
euros y el objetivo de divulgar y dar a
conocer la obra del imaginero murciano y el
entorno en el que desarrolló su profesión»,
el Museo Salzillo, la Iglesia de Jesús y la
de San Andrés se convertirán en escenarios
de este acontecimiento cultural.
La muestra, que pretende ofrecer una visión
de conjunto del siglo XVIII -gobernantes,
contexto histórico, artistas y sociedad-
desde la tradición barroca hasta la
renovación ilustrada, dar a conocer a fondo
las claves artísticas y técnicas que definen
a este maestro de la escultura y explicar su
proceso creador, así como su obra,
testimonio de un tiempo, cuenta con
Cristóbal Belda, catedrático de Historia del
Arte de la Universidad de Murcia, como
comisario: «El más reputado conocedor del
ilustre imaginero y artífice de otras
grandes exposiciones como Huellas y La
Ciudad en lo Alto», anunció Valcárcel. En
esta aventura, Belda estará acompañado por
el arquitecto Pablo Puente, responsable del
diseño de la muestra. «Reputados nombres y
apellidos que se hacen cargo de esta
exposición», concluyó Valcárcel, para quien
éste es «un proyecto ambicioso y también un
tributo y homenaje a Salzillo que la Región,
en compañía de numerosas instituciones,
ofrece a propios y extraños».
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TRABAJO EN EQUIPO. Carlota
Álvarez, Juan Antonio Reig Plá,
Ramón Luis Valcárcel, Miguel Ángel
Cámara, Carlos Egea y Rafael
Cebrián, ayer en la presentación. /
JUAN LEAL
PEPA GARCÍA/MURCIA
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Una magna exposición rinde homenaje a
Salzillo en su tercer centenario
El barroco español renace en todo su esplendor. La
conmemoración del tercer centenario del nacimiento del escultor
murciano Francisco Salzillo y Alcaraz (1707-1783) devolverá a la
vida las ya vivísimas y casi divinas obras de uno de los autores
fundamentales del arte español del siglo XVIII. Una efeméride
cultural que ha sumado los esfuerzos de la Comunidad Autónoma,
el Ayuntamiento de Murcia, el Ministerio de Cultura a través de
la Sociedad Estatal de Conmemoraciones, la Fundación Cajamurcia,
la Diócesis de Cartagena, el Museo Salzillo y la Cofradía de
Nuestro Padre Jesús Nazareno, empeñados en recuperar, restaurar
y divulgar por todos los rincones del mundo la genial obra del
artista.
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2007 se convertirá en el Año Salzillo con 365
días plagados de actos. Una extensa programación, reunida bajo
el epígrafe de Salzillo III Centenario, que incluirá ciclos de
música, conferencias, teatro, congresos y publicaciones, y el
acto estrella Salzillo (1707-1783). Testigo de un siglo, 'una
magna obra', como la definió ayer en su presentación el
presidente de la Comunidad, Ramón Luis Valcárcel, que entre
marzo y junio próximo ofrecerá a murcianos y visitantes 'una
oportunidad única -como la califica el obispo de la Diócesis de
Cartagena, Juan Antonio Reig Plá-' para asistir a una síntesis
del siglo XVIII y admirar casi en su totalidad la obra del
imaginero murciano y de muchos de sus contemporáneos.
De Real importancia
A la apertura oficial de la muestra, prevista
en principio para la primavera, se invitará a la Familia Real
para que haga los honores de inaugurarla, según anunció ayer el
presidente de la Comunidad, 'como ya se hiciera con Huellas y la
Casa Pintada', recordó Valcárcel.
'Si hay un autor que indentifique esta tierra
de artistas, especialmente de pintores y escultores, éste es
Francisco Salzillo, que la identifica con su época y con su
obra', aseguró Valcárcel ayer, en una mesa en la que estuvo
acompañado por Carlota Álvarez Basso, directora de Proyectos de
la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales; el obispo de
la Diócesis de Cartagena, Juan Antonio Reig Plá; el alcalde de
Murcia, Miguel Ángel Cámara; el presidente de la Fundación
Cajamurcia y director general de Cajamurcia, Carlos Egea Krauel;
y el presidente de la Real Cofradía de Nuestro Padre Jesús
Nazareno, Rafael Cebrián. No quisieron perderse el
acontecimiento los responsables de Turismo -el consejero José
Pablo Ruiz Abellán, su director general, Francisco Valdés, y la
directora general de Promoción Turística, Elena García
Cartagena-, los responsables de la cultura regional y local -el
consejero Juan Ramón Medina Precioso; el director general, José
Miguel Noguera, y el concejal Antonio González Barnés-, la
directora del Museo Salzillo, María Teresa Marín, y
representantes de la Fundación Cajamurcia -el director José
Moreno y el subdirector Pascual Martínez-, entre otras
personalidades y autoridades.
Con un presupuesto de 'casi tres millones de
euros y el objetivo de divulgar y dar a conocer la obra del
imaginero murciano y el entorno en el que desarrolló su
profesión', el Museo Salzillo, la Iglesia de Jesús y la de San
Andrés se convertirán en escenarios de este acontecimiento
cultural.
La muestra, que pretende ofrecer una visión de
conjunto del siglo XVIII -gobernantes, contexto histórico,
artistas y sociedad- desde la tradición barroca hasta la
renovación ilustrada, dar a conocer a fondo las claves
artísticas y técnicas que definen a este maestro de la escultura
y explicar su proceso creador, así como su obra, testimonio de
un tiempo, cuenta con Cristóbal Belda, catedrático de Historia
del Arte de la Universidad de Murcia, como comisario: 'El más
reputado conocedor del ilustre imaginero y artífice de otras
grandes exposiciones como Huellas y La Ciudad en lo Alto',
anunció Valcárcel. En esta aventura, Belda estará acompañado por
el arquitecto Pablo Puente, responsable del diseño de la
muestra. 'Reputados nombres y apellidos que se hacen cargo de
esta exposición', concluyó Valcárcel, para quien éste es 'un
proyecto ambicioso y también un tributo y homenaje a Salzillo
que la Región, en compañía de numerosas instituciones, ofrece a
propios y extraños'.
Inauguracion por el Rey de la exposición
Salzillo, testigo de un siglo en 2007
 
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